¡Feliz San Isidro! En este mes he asistido a un curso de formación en el que nos han orientado en le creación del porfolio docente. He de confesar que en la primera sesión no le encontré sentido o utilidad más allá de crear una imagen de nosotros como docentes o una recopilación de nuestros recursos y materiales como puede ser este propio blog. Pero esta visión cambió cuando llegamos al punto en el que el porfolio te permite reflexionar sobre los diferentes estándares que definen a un docente, cuáles son nuestras fortalezas, qué evidencias tenemos de ello y cuáles son nuestras posibilidades de crecimiento.

Sinceramente, creo que es fundamental dedicarle un tiempo a reflexionar sobre cómo realizamos nuestro trabajo y sobre todo, cómo estamos ayudando, o no, a nuestro alumnado. En mi caso, puedo aseguraros que lo hago día a día, y si no, que se lo digan a mis pobres compañeros que lo sufren a todas horas. Pero realizar este porfolio me ha servido para analizar mi labor docente en su conjunto, y no en sesiones individuales o trimestrales como acostumbraba a hacer.

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